FLOTA DE FLOTANTES

By profesionales flotantes

Navega por las turbias aguas del neoliberalismo.

Aventurarse en el campo laboral es un riesgo, hoy por hoy nos lanzamos al trabajo sin paracaídas. Trabajamos por productos “como le llaman algunos/as”, no tenemos contratos, ni horario, ni contamos con seguridad social, es decir, no tenemos más herramientas que nosotras/os mismos/as.
Nuestra relación contractual es difusa, es como si todo estuviera dicho, pero nada está realmente claro. Cuando trabajas en proyectos del “área social, cultural” nadie marca las reglas del juego, todo es implícito, entramos en el juego de la Proyectitis o consultorías lo que nos provoca inestabilidad e incertidumbres, estamos constantemente alerta a otros proyectos y nos lanzamos cada vez que se abre un concurso, estamos en la esquizofrenia proyectada, lo que nos genera flotar y salir a flote en el mercado neoliberal, tal como decía un amigo “somos los obreros de las ciencias sociales” y por supuesto en el último eslabón de la cadena productiva, o siendo nuestros jefes/as autoexplotados. Me pregunto ¿que harían las directoras/es si nosotras/os paráramos de transcribir y de resolver los conflictos en terreno, si dejáramos de gestionar?…
Esta es la realidad de muchas/os y se agudiza cada vez más, quizás podemos ahondar más en nuestro flote en tabla de madera, pero al menos develar nuestra condición de trabajadoras/es. En esta discusión y dialogo nos encontramos….

FRESIA

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Una respuesta para “FLOTA DE FLOTANTES”

  1. CV de Helio Dice:

    La “proyectitis” es una afección muy popular hoy en los flotantes. Lastimosamente yo no le he encontrado solución, y me da algo de pavor pensar en lo que devendrá.

    Es más me he encontrado con colegas que de cierta manera se han habituado (habitus?) de tal forma a estas condiciones que la disfrutan con argumentos como “así nadie me webea”, “me gusta trabajar desde mi casa en pijama” o “distribuyo mi tiempo como quiero, me puedo pasar del carrete a hacer el informe y la weá queda igual bien…”.

    Esto es una especie de sindrome de Estocolmo que hemos (?) desarrollado con nuestros empleadores… cachense que el más querido de mis colegas disfruta metaforizar su relación con su empleador como “inquilino – patrón”… le ahorra en los viáticos… en fin…. se siente gustoso de ser explotado.

    Quizás mi amigoes un mal ejemplo por ser un caso extremo (y porque quizás tenga otros problemas ps. que lo hagán comportarse así…), pero de alguna manera grafica lo que quiero decir.

    Quizás la cura de la proyectitis pase por el propio reconocimiento de que es un problema (así como en una terapia de Alcohólicos anónimos) y no sé… “sindicalizarnos”. o fijar las condiciones mínimas en que debiese realizarse nuestro trabajo.

    … No sé… son sólo ideas… o proyecciones de lo que no tengo y quisiera tener…

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